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Quinto Mandamiento
Yolanda JB - http://www.educarueca.org / Viernes 12 de septiembre de 2008
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*EL PODER DE LAS ARMAS PERPETÚA UNA GUERRA QUE NOS DESTRUYE Y NOS OPRIME*

Barrancabermeja, es una ciudad con una importante ubicación geoestratégica que la ha convertido en la capital del Magdalena Medio, una región con inmensas riquezas como el petróleo, la minería y el río magdalena, donde se desarrollan macroproyectos como la palma africana, el caucho y el cacao, así como las grandes extensiones rurales con cultivos de uso ilícito la hacen un territorio disputado por las mafias narcotraficantes, los terratenientes, los grandes capitales nacionales y las multinacionales que vienen desarrollando hace muchos años una estrategia de apoderamiento de las tierras sembrando terror y muerte con la acción de los grupos paramilitares. A esto se suma una histórica presencia insurgente y un fuerte accionar militar tanto en los sectores rurales como en los cascos urbanos de los diferentes municipios.

En este contexto, los jóvenes se ven afectados por los diferentes ejércitos, tanto Estatales como ilegales, quienes los convierten en blanco de sus acciones militares o los vinculan a la guerra mediante el reclutamiento forzoso o con la creación de falsas ilusiones de solucionar sus problemas económicos empuñando las armas de los diferentes grupos armados.

Es altamente preocupante como en Barrancabermeja, una ciudad con fuerte presencia militar, hoy mueren con aterradora frecuencia en las calles, en los barrios, jóvenes, hombres y mujeres, en un ambiente de total impunidad y ninguna prevención.

Ante esta situación, un grupo de jóvenes con sueños, con esperanzas, con la virtud y la certeza que las ideas son mas fuertes que las armas, que ningún ejercito defiende la paz, decidieron transformar el futuro que los violentos quieren imponerles en medio de la guerra y las sombras de la muerte, enarbolando un grito, una consigna: */“no queremos ser parte de esta guerra absurda de gente que se mata y no se conocen, para beneficio de unos que no se matan pero si se conocen”./*

Quinto Mandamiento, desde su posición antimilitarista, decide caminar de la mano de estos muchachos y muchachas, tratando de evitar de algún modo que los jóvenes sean reclutados de forma irregular, exigiendo el derecho a la objeción de conciencia, dando fin a las reiteradas arbitrariedades en los procesos de incorporación a las fuerzas armadas.

Ante la guerra y la muerte, los jóvenes no nos hemos quedado en una posición lastimera ni pasiva, hemos buscado alternativas de resistencia civil, es así como se vienen fortaleciendo procesos por la noviolencia, desarrollando propuestas de paz real, con lenguajes alternativos, donde le decimos a los ejércitos que no queremos tomar sus armas, ni ser blanco de sus balas, donde exigimos a los ejércitos que nos dejen por fuera de la guerra, que respeten nuestra opción noviolenta y nos permitan vivir lejos de esa guerra, pero sin alejarnos de la realidad, por estamos convencidos que debemos ser parte activa de la solución.

De este modo seguimos creyendo que el poder de las armas perpetúa una guerra que nos destruye y su paz armada nos oprime. Queremos la vida que el arte irradia, el color vivo del folclor, el alegre movimiento de la danza y la fraternidad del abrazo hermano, por ello los jóvenes que han padecido la guerra, que viven los problemas que esta genera llevan un mensaje de alegría y afecto a través de actividades lúdicas, culturales y artísticas llenas de simbología, que son acompañadas masivamente por la comunidad Barranqueña donde acuden, departen y se expresan los jóvenes y sus familias, aportando así activamente a la construcción de la paz.

Esta iniciativa de noviolencia activa y de construcción de paz desde la juventud en riesgo es lo que hoy se ve amenazado con la actitud intolerante y mezquina de quienes tienen las armas y se esconden tras el nombre de Águilas Negras para sembrar su veneno, señalándonos de guerrilleros, estigmatizando la libertad sexual y el libre desarrollo de nuestra personalidad y acusándonos de alcahuetas de adictos y ladrones contra los que han adelantado una campaña de exterminio por ser víctimas de las condiciones sociales y la falta de oportunidades en un país donde la riqueza se concentra en muy pocas manos.

Enérgico debe ser igualmente el llamado a los medios de comunicación que han dado una información tergiversada de lo que sucede en nuestra ciudad y que con fotografías ofensivas, atentan contra la dignidad de los jóvenes y con titulares sensacionalistas se preocupan más por aumentar el número de ejemplares vendidos que por llevar la verdad de las víctimas a la opinión pública, poniéndonos en tela de juicio ante las comunidades sin consultar las fuentes directas, es decir, a quienes somos víctimas de estas amenazas. Estas publicaciones irresponsables no ayudan en nada a mejorar la situación de violencia en Barrancabermeja y muy al contrario generan terror, macartismo, estigmatización, que terminan destruyendo proyectos de vida de quienes le han apostado a mejorar sus condiciones de vida, tal como ha pasado ya con algunos muchachos y muchachas que a causa de estas publicaciones se han visto irreparablemente afectados en su vida personal. No pueden, quienes tienen acceso a los medios de comunicación, seguir manejando la doble moral de exigir resultados a las autoridades mientras se lucran con el amarillismo y el sufrimiento ajeno sin dar la oportunidad de que la verdad salga a la luz..

Los jóvenes estamos dispuestos a contar esa verdad, la comunidad dispuesta a escucharla, ¿están los medios dispuestos a publicarla?.

Rechazamos todo atentado contra la vida, contra la dignidad humana, contra las iniciativas de paz y hacemos un llamado a la solidaridad de la comunidad nacional e internacional con los jóvenes de Barrancabermeja que son blanco de la acción criminal de estos grupos irracionales. Todos sus pronunciamientos y acciones serán oportunos y de buen recibo por los Barranqueños.

Exigimos que se nos respete nuestro derecho a expresarnos y a construir nación con el arte, la cultura, el simbolismo. Exigimos que se respete nuestra orientación sexual, nuestra opción cultural, nuestra forma de vestir, caminar, hablar, bailar, cantar, nuestra forma de vivir. Exigimos nuestra libertad.

*COLECTIVO DE JOVENES*

*QUINTO MANDAMIENTO*

*Barrancabermeja

(Colombia)


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