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Prohibir como estrategia y fin - Videos sobre lo que llaman "vida" en Palestina
AutorXs: Tamar Goldschmidt y Aya Kaniuk
Yolanda JB - http://www.educarueca.org / Lunes 9 de julio de 2007
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Prohibición de paso y agresión en el camino al Mar Muerto

Desde que comenzara la temporada de baños, las Fuerzas de Ocupación han colocado un control militar en la carretera que lleva al Mar Muerto. Repentinamente, el Estado ha decidido impedir a los residentes de los Territorios Ocupados bañarse en el Mar Muerto.

Solían ir allá los viernes, el día en que los niños no tienen escuela. Algunas familias alquilan una furgoneta, algún que otro taxi, un montón de críos. Salen temprano.

Hace ya unos años que tienen prohibido el acceso a las playas del Mediterráneo. A la mayoría de los hombres se les niega la entrada en Israel. El GSS (Servicio de Seguridad General) lo prohíbe. El último y único lugar de recreo que les quedaba a los residentes de Cisjordania era el Mar Muerto. Su único, su último destino para las excursiones familiares. Parece que ésta fuera precisamente la razón para cerrarlo.

Cuando los residentes de los Territorios Ocupados llegan al control militar, les hacen volver.

No es que sean sospechosos de nada. En la mayoría de los casos, los DNI ni siquiera son revisados. En otras palabras, no hay lista de nombres sospechosos, siguiendo el criterio habitual, ni mención alguna a la edad o lugar de residencia, ni una sospecha específica o estado de alerta. Siguen un único criterio -obvio- para determinar el derecho al ocio: origen étnico. La raza. Ningún palestino, sea niño, anciano, varón, hembra, bebé; todos tienen prohibido su acceso al Mar Muerto.

Algunas veces, como el día que estábamos presentes, hay también agresiones. Fuimos el viernes, 18 de mayo, y vimos el control militar. Judíos - sí. Palestinos - no.

Nos quedamos y empezamos a grabar. Entonces llegó un automóvil con dos hombres jóvenes. Permanecimos a distancia prudencial, el sol resplandecía. No pudimos ver con nuestros ojos lo que más tarde pudimos ver grabado en la cámara. A uno de los palestinos lo bajaron del coche, lo golpearon varias veces y uno de los soldados le dio patadas, después otro, después le volvió a dar patadas el primero. Al joven lo colocaron con las manos abiertas en el techo del coche, más alto que ellos.

Hasta que notaron nuestra presencia. Entonces pararon de golpearle y se dirigieron a nosotros.

Nos preguntaron: -¿Pasa algo?

 No.

 ¿Qué hacen?

 Grabando cómo prohíben a los palestinos ir a la playa.

 ¿Qué quieren? Obedecemos órdenes.

 Eso hacían los alemanes.

 Pero a los alemanes se les permite, dijo.

Y continuaron impidiendo el paso de los palestinos en su camino al Mar Muerto. Judíos - sí. Palestinos - no.

Abu Omar, un amigo, ha estado con su familia en el Mar Muerto una semana antes que fuera cerrado. Ya no más. Es un optimista de ojos dulces. Fácil de contentar a pesar de todo. A pesar de las tragedias de su vida.

Y el esfuerzo. Y simplemente ser palestino bajo la bota de la Ocupación. No tenemos otro lugar a donde viajar, dijo. Queremos viajar. Se acabó la playa, como solíamos hacer en Jaffa.

Los Judíos son admitidos. Los de los “Territorios” no. ¿Qué podemos hacer? La gente está furiosa. ¿A dónde deberíamos ir? Aquí está cerrado, allá está cerrado. El Mar Muerto es un lugar pequeño. No como el Mediterráneo. Y ahora nos lo quitan también. ¿Por qué? ¿Por qué nos lo quitan?

Es fácil darse cuenta que el objetivo de este control militar no es otro que el que parece ser: impedir el acceso al Mar Muerto. “Limpiar” sus playas. Esa es la razón de su existencia. El acoso no es el medio sino el fin.

Fue extraño y desconcertante descubrir que la agresión tuvo lugar justo delante de nosotras y no la vimos. Afortunadamente, sin darnos cuenta, al parecer nuestra cámara los hizo detenerse. En todo caso los jóvenes fueron puestos en libertad. No les dejaron ir al mar, por supuesto. Les permitieron volver. Volver al lugar de donde venían.

Retrospectivamente, a fuerza de coincidencias, o tal vez no, incluso si es duro para mí decir esto, el fruto real y terrible de la Ocupación tuvo lugar aquí: justo delante de nuestros propios ojos, a plena luz del día, no en callejones traseros, justo delante de nosotras, sin ojos para verlo.

Traducido al inglés (del hebreo) por Tal Haran

Traducción del inglés: Cesar Martínez

Control militar (checkpoint) en el camino al Mar Muerto

Viernes, 18.05.07, a las 9 h, Informe escrito y video

Para ver el video de 7mn 51s pulse: video report

Observadores: Tamar Goldschmidt y Aya Kaniuk

(En http://www.mahsanmilim.com/ encontrará más documentos e interesantes vídeos)


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