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Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
Yolanda jb / Miércoles 22 de noviembre de 2006
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Cada vez más, los medios de comunicación dedican sus portadas a incidentes violentos en centros educativos protagonizados por el alumnado, resaltando casos en los que el uso de la violencia física alarma por su crueldad y su generalización entre niños/as y adolescentes. Estas noticias de primera plana son acompañadas por reportajes en revistas no especializadas y estudios que alertan sobre situaciones como el bullyng o acoso escolar, el miedo entre el profesorado a sufrir agresiones por parte de sus alumnos/as, las palizas y peleas entre jóvenes grabadas con teléfonos móviles, etc.

El fenómeno de la violencia en la escuela tiene una complejidad enorme, y desde luego no puede reducirse a una historia de buenos y malos ni de soluciones drásticas. Esto es lo que está ocurriendo cada vez más en las explicaciones periodísticas de los conflictos escolares: la polarización de la problemática en términos de víctimas absolutas y victimarios tolerados; la simplificación del asunto en una cuestión de necesidad de reforzamiento de la autoridad (más mano dura); el silenciamiento de los aportes de la pedagogía, sociología y psicología críticas en el área de la resolución de conflictos en la escuela; en definitiva, la manipulación de la opinión pública hacia la creación de un nuevo chivo expiatorio, de ese nuevo terror que supone la infancia - juventud consentida, violenta y criminalizable.

Cuando las encuestas realizadas por sindicatos del profesorado hablan de que los docentes se ven amenazados por la violencia del alumnado, están ofreciendo sólo una de las miradas posibles. Aunque no dudamos de que estas situaciones se dan en los centros, su explicación es muy pobre. Se habla sólo de un tipo de violencia: la violencia directa, y se olvida preguntar a la otra parte (el alumnado). Para entender muchas de las cosas que están pasando hace falta entender otro concepto: el de violencia estructural. Ésta es la violencia que generan las estructuras sociales, económicas y culturales que crean situaciones de marginación y de injusticia. Es muy fácil ejercer violencia (estructural) contra una persona o un grupo sin utilizar la agresión física, es tan sencillo como excluir de un recurso a alguien (espacio, derechos básicos, voz, afectividad...). A menudo, los barrios que están condenados por este sistema capitalista a la marginación y a la precariedad (esto es, a la violencia estructural) salen en los periódicos como los lugares donde hay más violencia. Pero, ¿a nadie se le ocurre pensar que hay una correlación evidente entre violencia estructural y directa?, ¿no es cierto que quién se siente desplazado y fracasado tiene más posibilidades de utilizar la agresión?. (Es lo que desde las investigaciones de psicología comunitaria se llama estresores sociales).

Hay un mecanismo muy sencillo que explicamos en nuestras actividades formativas, y que funciona automáticamente en la mayoría de la gente: es la cadena fracaso - frustación - agresión. Cuando nos sentimos fracasados/as (a menudo porque el capitalismo hace fracasar a muchos y permite triunfar sólo a unos pocos), incubamos a continuación un sentimiento muy negativo y destructivo (que correlaciona con la autoestima), la frustración. De manera automática, ante la frustración se busca una salida activa, esto es, la agresión. (como señala, entre otros, el psicoanalista Anzieu).

Si la juventud de clase obrera actualmente se encuentra sumergida en la precariedad laboral, la falta de futuro, la invitación a un consumismo que no va a poder saciar, el olvido por parte de la administración... es lógico que se dé un aumento de sus respuestas violentas, aunque éstas no nos gusten y vayan disparadas contra cualquier blanco alejado de sus adversarios reales. Comúnmente los/las chavales/as que son tildados de violentos sufren también situaciones graves de violencia, y por tanto aprenden a utilizarla y forman parte de su repertorio de habilidades de supervivencia.

Aunque pensamos que las escuelas no son todavía esas junglas que nos presentan los expertos del alarmismo social, sí creemos que hay un aumento de las distintas formas de violencia (estructural y directa) en su seno. Pero el quid de la cuestión es ¿qué tipo de escuela esperábamos en una sociedad que es violenta?. Los caminos para salir de este embrollo son difíciles y largos, pero es necesario emprenderlos. Hay mucha gente vociferando, pero poca gente implicándose en buscar soluciones.

Huyendo de las recetas, pero dando algunas pautas sugerentes, proponemos algunas líneas que ya se vienen trabajando:

Desprogramarnos de la violencia. Se trata de desarrollar una educación que vuelva críticamente a los/las chicos/as contra la violencia. Estamos muy bien adiestrados para la violencia (ahí los mass media nos dan un máster) desde pequeñitos, una violencia que despierta fascinación y que siempre acaba siendo justificada. Una violencia en la que estamos entrenados fundamentalmente los varones, como seña estúpida de la masculinidad. Aprender que la violencia le duele a quien la sufre, a través de la empatía, resulta vital para distanciarnos críticamente de la agresión y el dominio.

Actuaciones globales. Debemos huir de los enfoques micro que acaban individualizando el problema. Ya basta de esos programas que sólo actúan desde la óptica del control de la conducta, que hablan únicamente de comportamientos disruptivos, que buscan la patologización de la infancia o la culpabilización de los/las alumnos/as y sus familias. Si el problema es de todos/as, debemos buscar las soluciones entre todos/as. Toda la institución escolar debe participar desde lo positivo, desde lo que puede aportar, siguiendo ejemplos como: programa de alumno/a ayudante, mediación y negociación, transversalidad de la Educación para la Paz, aprendizaje cooperativo, asambleas para recuperar la palabra, escuelas de madres y padres, etc.

Recuperando la comunidad. Como las causas de la violencia escolar están más allá de los muros de los colegios, es necesario trabajar también desde fuera. La importancia de los vínculos y redes sociales es crucial para prevenir la violencia y para resolver los conflictos de manera no-violenta. Abrir los centros educativos a sus barrios, acercar los contenidos y metodologías a las culturas populares, no abandonar la Educación Compensatoria para corregir las desigualdades... Pero además trabajar desde fuera creando redes comunitarias que abracen a la escuela, mediante grupos de apoyo y de autoayuda, conectando con las asociaciones del entorno y promoviéndolas, y recobrando la lucha social reivindicativa y autogestionaria para conseguir logros colectivos que nos lleven hacia el desarrollo comunitario, tan necesario para que los grupos humanos vivan en una Paz real.

Artículo enviado por: Rocío Cañadas Salguero, Francisco J. Cuevas Noa, y Santiago Sánchez Muñoz- Colectivo de Educación Social y Noviolencia Buenaespina (Jerez)

http://www.colectivobuenaespina.com/


Foro

  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    1ro de febrero de 2009

    “Los modos y procederes sociales atravesando la subjetividad de la escuela"

    Ante la propuesta de algún comentario u opinión que se ha posibilitado en éste espacio, es que de la resonancia de un texto anterior, realicé la siguiente reflexión, la cual retomo y me gustaria participe quien lo lea: Mi reflexión es "¿Se puede pensar en modificar algo de lo ocurrido en las escuelas, si no se modifica la actitud frente a situaciones violentas en otros ámbitos o las aceptamos como naturales? ".

    Desde la diferencia que radica entre el ver y el mirar, doy paso al segundo porque en el mirar, en la mirada que realizo en lo que miro está aquello donde encuentro algo de lo propio, la escuela, en el sentido de que en aulas de ella he estados de una y de muchas. Cada día en los diferentes escenarios por donde transitamos o estamos en mismo escenario de la vida, situaciones acontecen , las vivimos, vemos como otros la viven, pasamos a se actores y otras veces espectadores, pero en ninguna de ellas deja de afectarnos algo. Esto que afecta para darnos alegría o tristeza a cada cual y también toca aquellos puntos oscuros de los que Freud habló, pasa a ser parte de lo que con otros compartimos de diversos modos, mediante gestos, movimientos dados desde el silencio y sobre todo en el decir de la palabra. De éste modo muchas veces se legitima de diversos modos la violencia, pasándola a generalizar, naturalizar y de esto modo decir "todo es violencia". Me pregunto: ¿Es todo violencia?, o transformamos todo en violencia. También de éste modo podríamos decir, "No hay nada de violencia”. Esto del TODO O NADA de violencia lo que hace es llevar a la violencia de la homogeneización, donde la diferencia no aparece. AGRESIVIDAD NO ES VIOLENCIA. A mi criterio el mismo hecho de decir, "todo es violencia", da la posibilidad de que el sujeto justifique sus acciones haciendo o diciendo sin dar cuenta de lo que él como sujeto hace, obturando. Si se dice "nada es violencia", se niega la misma. Por lo pronto en esas frases ¿No hay un a forma de legitimar la violencia basada en una negación del acto propio de cada uno? A mi criterio la violencia es una construcción social, que se apoya en modos y procederes del ser humano, el cual desde sus orígenes, y apartir del momento de su nacimiento la agresividad lo acompaña haciendo las veces de tomar diferentes caminos y según por el vaya acorde a los afectos recibidos. la represión de impulsos de lo prohibido socialmente y lo que se le marque o tome como aceptado culturalmente, como aplique esa agresividad. Puede colocarse al servicio de una competencia en algún deporte, o de actividad sexual entonces estará colocada al servicio de la vida, en otros caso si es colocada esa agresividad al servicio de la agresión estará relacionada con lo que conocemos como pulsiones de muerte. S. Freud en "El malestar y la cultura", tomó tres fuentes de sufrimiento la tercera que está en relación al sujeto y sus relaciones con los otros es la más compleja. Desde éste punto de vista me parece importante considerar que la escuela como parte de la sociedad y con un contrato que realizo en tiempos históricos con la sociedad, queda atravesada por todas éstas cuestiones que le suceden a cada sujeto actor que en ella se encuentra y donde se las legitimaciones de modos de hacer y de decir atraviesan esos muros que en algún momento se levantaron para crear una institución dedicada a educar para la sociedad. Cada cual como sujeto, como padre, docente, como adulto tenemos la responsabilidad de reconocernos en lo que hacemos y transmitimos en nuestro decir y hacer, no legitimando eso que de nuestra agresividad sale al paso en modo de agresión. Diferenciar entre el chiste, la broma, la ironía, y lo serio, cuando nos reímos, lloramos, nos enojamos, aplaudimos, o gritamos eficazmente dando un apoyo, es decir que no en todos momentos podemos estar llorando en una obra, así como en la vida hay diferentes matices en la escuela no todos lo momentos son de violencia ya que aunque algo de agresividad ubiquemos también en otros espacios circula lo agradable, la diversión y el maestro los muchos maestros que trabajan vigorosamente para sostener esos momentitos. El ámbito escolar queda atravesado por la subjetividad de la cultura en que está inmersa, y en cada escuela hay gente, sujetos que viene de diferentes familias y muchas veces de otras culturas, esta problemática hay que tenerla en cuenta tanto como la socio-económica. El quehacer del docente es en su rol y función importante , porque es un subrogado de la función del padre, no tiene ni es el padre o la madre, pero debería ser respetado y cada docente ubicar esto , en un momento donde la función del padre ha caído y lo que se ubica es el caos en vez de un orden pacificador que atienda a la ley, me refiero a la ley psíquica que dará entonces paso tener en cuenta la ley en lo legal. Creo importante que más allá de lo que vaya sucediendo la función que la escuela cumple en la educación debe revalorarse en una resignificación de los valores en la sociedad basados en el respeto, responsabilidad y libertad. Cuestión dificilísima como dijo Freud por la tarea misma que tiene la escuela al educar lidiando con los deseos de otros. La sociedad, nosotros como miembros de la sociedad, adultos debemos estar implicados en trabajar para la escuela desde el acercarnos de diferentes modos, dándole la jerarquía que luego recaerá en un modo diferente de convivir.

    María de los Ángeles Cela

  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    10 de julio de 2008, por Ángeles

    Mis saludos y felicitaciones por el artículo. Exelente. brinda la posibilidad de apertura a las diferentes formas de mirar desde distintos ángulos planteando también la posibilidad de alguna solución viable sin que sea una receta."Desprogramar la violencia,la implicancia en ésta problematica de los diferentes actores sujeto que conforman la sociedad en la cual la escuela es lo micro donde la violencia está surgiendo, la recuperación de la comunidad".- El trabsajo que realizarón con una puesta en común refleja una postursa, una actitud ante la situación que aparece en las escuelas siendo parte de la sociedad y que solo se la está limitando o cercando a éste recorte.

    Mi reflesión es ¿Se puede pensar en modificar algo de lo ocurrido en las escuelas, si no se modifica la actitud frente a situaciones violentas en otros ambitos o las aceptamos como naturales? Muchas gracias por compartir éste texto, me parece muy valioso.

    María de los Ángeles Cela (Argentina) .

    • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
      25 de noviembre de 2008, por xxxxxxxxx
      yo quierro un articulo no tu opinion un articuloooo
  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    10 de julio de 2008, por Ángeles

    Mis saludos y felicitaciones por el artículo. Exelente. brinda la posibilidad de apertura a las diferentes formas de mirar desde distintos ángulos planteando también la posibilidad de alguna solución viable sin que sea una receta."Desprogramar la violencia,la implicancia en ésta problematica de los diferentes actores sujeto que conforman la sociedad en la cual la escuela es lo micro donde la violencia está surgiendo, la recuperación de la comunidad".- El trabsajo que realizarón con una puesta en común refleja una postursa, una actitud ante la situación que aparece en las escuelas siendo parte de la sociedad y que solo se la está limitando o cercando a éste recorte.

    Mi reflesión es ¿Se puede pensar en modificar algo de lo ocurrido en las escuelas, si no se modifica la actitud frente a situaciones violentas en otros ambitos o las aceptamos como naturales? Muchas gracias por compartir éste texto, me parece muy valioso.

    María de los Ángeles Cela (Argentina) .

  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    19 de noviembre de 2007, por sandra

    hola,me parece muy bien lo que esta planteado en este artículo y mi opinion

    es que tendriamos que hacer mas por eliminar o disminuir estos tipos de

    maltratos .En mi barrio hace unos dias a muerto un chico apuñalao en la

    entrada de una discoteca por ayudar a una chica ala que intentaban

    maltratar sin conocerla de nada fue a socorrerla y esto le costo la vida

    cuando se dieron 2 puñaladas en el corazon . gracias concienciarnos

  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    29 de octubre de 2007, por lucy
    Me parece interesante y se maneja la verdad que se observa en nuestra sociedad ya que son problemas que se observan cada vez más en las instituciones y que está influenciada por la sociedad en general no solo de una parte. Creo que este problema no solo es de una región o determindado lugar por las noticias nos enteramos de situaciones de agresión en las instituciones, por lo que esta problemática es global.
  • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
    23 de noviembre de 2006, por Paco Cuevas

    Muchas gracias por publicar nuestro texto.

    Animamos a las participantes de esta web a que opinen sobre las cuestiones aquí planteadas. Es importante que se oigan voces distintas en todo este bombardeo mediático que criminaliza a la infancia y adolescencia.

    Salud y Paz,

    Paco Cuevas - Colectivo Buenaespina

    • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
      19 de mayo de 2008
      Hola; mi nombre es Margarita María Ramírez M, estudiante de Etnoeducacion y Desarrollo Comunitario de la Universidad tecnológica de Pereira- Colombia Me interesa mucho el tema ya que pienso enfocar mi tesis en violencia y escuela. En nuestro país hoy dia se esta pidiendo como requisito para los colegios ser certificados en calidad esto implica crear en los centros educativos un servicio de educación empresarial y eficiente. Donde el estudiante es codificado ya que se aplica la autoridad por encima del saber, permitiendo este enfoque que el niño sea tratado como chivo expiatorio en la escuela, el problema radica en que la familia golpeada por el capitalismo derrame su agresividad en forma de abanico, es decir emprende un castigo muchas veces físico o sicológico en el infante, esto permite que el niño se encuentre excluido de la institución escolar y familiar, sin que los intelectuales en este caso los maestros emprendan dinámicas reales que creen verdaderos territorios de cultura, es decir el maestro se limita a seguir recetas enviadas por el ministerio de Educación, sin realizar ningún esfuerzo creativo donde el niño sea realmente intersubjetivizado, (saber por encima de la autoridad), la postura, desarrollo y propuesta que ustedes realizan es muy interesante y muy importante ya que a través de un lenguaje común llegan a mayor publico, quisiera tener mas información sobre investigaciones sobre el tema. Muchas gracias y mil felicitaciones
      • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
        23 de junio de 2008, por jacqueline

        Margarita, mi nombre es jacqueline, y escribo desde argentina. me gustaria contactarme contigo, ya que me encuentro trabajando en mi tesis : violencia en la escuela., seria magnifico contactarnos y construir un espacio de dialogo para aunar criterios y formas de abordar este fenómeno, comparto mucho de lo que decis en tu escrito, y digo el contexto esta dado, `sólo nos queda cuidar a nuestos niños, adolescentes, con el afecto, la escucha, y la practica de valores que sirvan de modelos para ellos. un afectuoso saludo y te dejo mi correo electronico.

        jacquelinealdauc@hotmail.com

        espero tu contacto. y gracias a todos

        • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
          28 de julio de 2008, por Ángeles
          Hola Jackeline. Me llamo Ángeles. Soy psicologa de la UBA y estoy realizando investigacioes y articulaciones de un trabajo respecto a la violencia en lo escolar, hice una presentación en un Cogreso el año pasado si te interesa intercambiamos. mail: angeleslu3abn@yahoo.com.ar
      • Violencia en la escuela: miradas demasiado cortas
        28 de julio de 2008, por Ángeles
        Hola Margarita. Soy de Argentina y e interesa mucho lo que cuentas. Soy psicologa y me nteresa mucho la problemática del abuso y vioencia en el ámbito escolar. Se´ria bueno intercambiasemos ¿Te parece? mail: angeleslu3abn@yahoo.com.ar Cariños Ángeles
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