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Cuento - UN SEÑOR IMPORTANTE
Autor: Juan Farias
Yolanda jb / Miércoles 9 de noviembre de 2005
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UN SEÑOR IMPORTANTE

Este señor se llama Baldomero.

Baldomero no es muy listo. Ya tienen treinta o cuarenta años y aún hace las cosas al revés.

Cuando Baldomero era niño anduvo de médico en médico y todos dijeron que era deficiente, que nunca sería muy listo, ni siquiera listo, pero que era bueno y feliz.

Baldomero mira como los cachorros, ríe como los grillos y llora cuando otro hombre ha pisado una margarita, insultado a un pájaro o cerrado la ventana para no oir un maravilloso embuste.

Por contaros algo os contaré que se hizo la casa al revés.

Le dieron los palnos boca abajo y él no pensó que tenía que darles la vuelta.

La única forma de arreglar este desaguisado es, naturalmente, entrando en la casa por la chimenea, dejando que el humo salga por la puerta principal y poniendo la veleta en el sitio de las ratoneras y las ratoneras en el sitio de las veletas, las sillas en el techo y la lámpara colgando del suelo.

Baldomero es incapaz de sumar dos y dos. Lo hace con los dedos y ni aún así le sale la cuenta.

Le dices que cuente hasta el doce y sólo llega hasta el siete y para eso con gran dificultad.

Así pués, son siete los grifos, siete los perros, siete las casas, siete el alcalde, y la luna, los niños y los melones, todo es siete, el uno es siete, y el siete también.

Baldomero, a pesar de los años que tiene, aún no sabe vestirse. Todos los días se pone el zapato derecho en el pie izquierdo y el izquierdo en el pie derecho.

Hasta hace unos días, tres o cuatro, todos pensaban que Baldomero era bobo, pero ahora lo saludan quitándose el sombrero, sonríen cuando pasa y le llaman señor.

Hace tres o cuatro días que Baldomero heredó las tierras de su tía Lupercia, una mujer que contaba el dinero por sacos, de diez en diez y hasta mil.

También puede ser que la gente sea capaz de reconocer sus equivocaciones.

Afortunadamente Baldomero no sabe que ya es listo. Sigue mirando como los cachorros, ríe como los grillos y llora cuando otro hombre ha pisado una margarita, insultado a un niño o cerrado la ventanta para no oír una algarabía de pájaros.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Este es el quinto cuento dentro del libro: "Algunos niños, tres perros y más cosas" escrito por Juan Farias y publicado en Espasa Calpe. En Un señor importante se nos hace ver la importancia que tienen para las personas mayores el dinero y los bienes materiales.


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