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Dinámica - EL RESTAURANTE DEL MUNDO
Yolanda jb / Sábado 4 de febrero de 2006
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Hoy os presentamos dos versiones de esta dinámica. En la primera una versión muy breve de lo que se puede hacer en el aula.

Dividimos la clase en tres grupos. 5 chicos y chicas que serán el Norte. 5 chicos o chicas que serán los cuerpos de seguridad e irán armados con periódicos enrollados. El resto de la clase serán el Sur.

En una mesa colocada en uno de los rincones de la clase estará todo preparado para una gran fiesta: bebidas, galletas, chocolates, frutos secos, ... que se note que sobra de todo y el aspecto es inmejorable.

En el centro de la clase y parapetados detrás de una fila de mesas estarán las personas que forman los cuerpos de seguridad.

El el rincón opuesto al Norte estarán, a ser posible algo apretaditXs, las personas que forman el Sur.

Comienza el banquete.

En el Norte comen y disfrutan. Probablemente en el Sur piden comida. De vez en cuando desde el Norte les lazarán algo de pan duro y les ofrecerán alguna botella de agua. Pero habrá el mínimo contacto posible.

También es posible que alguien de las fuerzas de seguridad les pase algo de comida a los del Sur o invite a alguna persona, que le caiga bien, a pasar al Norte.

La dinámica tiene que seguir el proceso que marquen las personas que participen.

Así terminaremos las sesión cuando el Norte haya comido lo necesario.

Para la evaluación reservaremos un tiempo largo y suficiente para el debate.

¿Cómo se han sentido? Daremos tiempo a que todo el mundo opine. Especialmente si ha habido momentos violentos.

¿Se parece a la realidad?

¿Se han organizado en el Sur?

¿Se han solidarizado en el Norte?

Las fuerzas de seguridad, la ONU,.. ¿A quién sirven?

¿Necesitamos fronteras y vallas más altas o podemos encontrar otros métodos?

Y a ti ¿Dónde te ha dejado caer la cigüeña? ¿A qué te da derecho ese pequeño detalle?

....

Suele ser una dinámica que marca durante mucho tiempo por las emociones que se producen. Aquí hay una versión en Youtube.

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Ahora, os presentamos otra versión más larga:

EL RESTAURANTE DEL MUNDO

(Haaken Wall)

La mesa redonda ya está puesta.

Hay platos redondos

y una cuchara

para cada uno y para todos.

Hay comida para cada uno

y para todos

Nos sentamos en circulo

alrededor de la mesa

Nos sentamos todos juntos

esperando sentirnos satisfechos

y hay comida

para cada uno y para todos

cuando comemos juntos

Restaurante del mundo.

El restaurante del mundo pone de relieve como el método socioafectivo puede completar e incluso sobrepasar los meros estudios informativos de la enseñanza de la comprensión internacional. El ejemplo se refiere tanto al tema de las necesidades y de los derechos humanos, como a cualquier estudio de los problemas actuales de alimentación y población.

Los alimentos y la gente:

Se producen en el mundo actualmente unos mil trescientos millones de toneladas de cereales. Por “cereales” entendemos aquí, entre otros, el trigo, la avena, el centeno, el maíz, el arroz, y el mijo.

Respecto a ese total podemos observar que:

En los EE.UU. cada persona consume por término medio una tonelada (1.000 kg) de cereal al año. En la India, cada persona consume por término medio 0.2 toneladas (200 kg) de cereal por año.

Eso significa que si todos consumieran según el nivel de los Estados Unidos solamente habría cereal para alimentar a mil trescientos millones de personas.

Por otra parte, si la población mundial consumiera cereales al nivel de la India, habría cereal suficiente para aproximadamente unos seis mil quinientos millones de personas.

No obstante, ¿son suficientes 200 kg. de cereal por persona y año?. No, de ningún modo. El nivel debería situarse realmente en unos 300 kg. por persona, y ese nivel permitiría la alimentación de cuatro mil quinientos millones de personas, en otras palabras, en el mundo existe suficiente alimentación para todos.

Si se dividiera equitativamente la producción total de cereales entre todas las personas que pueblan el mundo, cada una de ellas recibiría alrededor de 330 kg. de cereal, lo cual puede aún dividirse en porciones que contienen 3.200 calorías y 90 gr. de proteínas pr persona. Estos niveles deberían bastar.

Además de los cereales debemos asimismo incluir porciones de pescado, legumbres varias y carne.

La distribución injusta de los alimentos:

Sin embargo, muchas personas en la actualidad no reciben alimentación suficiente. Ello se debe a que el alimento no se distribuye proporcionalmente.

El maestro se pregunta como transmitir a los niños de manera práctica lo que significa este hecho, y se le ocurre una idea... ¡Bienvenidos al restaurante del mundo!.

Tenemos una tajada redonda

de pan sin levadura

para compartir entre

nosotros.

Un trozo para cada uno

y para todos.

Un pequeño trozo

para que todos

estén satisfechos

cuando partamos el pan.

La escuela tiene unos 330 alumnos. Están distribuidos en grupos iguales entre el primero y el sexto grados. Lamentablemente, no todos pueden ir al comedor al mismo tiempo, pues éste se encontraría excesivamente congestionado y también porque quizás no sea ésta una buena práctica educativa.

Por ello, dividimos a los alumnos en tres turnos para el comedor, lo que implica que hay aproximadamente cien alumnos por turno, número que conviene asimismo para los cómputos estadísticos por porcentaje. Cada alumno representa un uno por ciento.

Exigir un número de rifa!

En primer lugar se alinean todos a la entrada del comedor. El grupo incluye tanto a los alumnos como a sus maestros. Estos últimos participan en la experiencia del mismo modo que los alumnos. Una persona se halla a la entrada del comedor con una caja con recortes de periódicos que forman un montaje fotográfico de imágenes de pueblos de todo el mundo. Encima de las ilustraciones figuras las palabras “su gran oportunidad”. La caja contiene billetes de rifa.

Tome un billete.

¡Sea ciudadano del mundo!

En cada billete de la rifa aparece el rostro de un niño o de una niña. Estos rostros indican de qué parte del mundo procede el alumno que ha recibido el billete. Mimografiamos los billetes de rifa en papel de tamaño normal y luego los recortamos para que haya suficiente cantidad para cada turno en el comedor. Lógicamente, el número de billetes de rifa en la caja del comedor debe corresponder proporcionalmente al total de porcentaje de la población mundial.

Cuando se ha obtenido un billete de rifa, se es “ciudadano del mundo”.

¿De que parte del mundo eres?.

¡Mira este mapa del mundo!

Cerca de la entrada del comedor hay un enorme mapamundi en la pared. Hicimos este mapa proyectando una diapositiva en una gran hoja de papel y delineándolo. Pegamos en el mapa los billetes de rifa correspondientes a las distintas regiones mundiales

¡Oh, realmente es asiático!.

¡y tu también!. Ahora vas al comedor y buscas tu mesa!

El restaurante del mundo:

En la entrada del comedor hemos puesto un letrero que reza

¡Bienvenido al restaurante del mundo!.

En el comedor hay varias mesas juntas, a fin de que haya espacio suficiente para las distintas regiones del mundo. Cada ciudadano y ciudadana del mundo encuentra su respectiva mesa regional. Sobre cada mesa hay un letrero que indica quién ha de ocuparla. Como es natural, hay muchedumbres en las mesas de ciertas regiones del mundo. ¡bienvenidos a la mesa!

Hay cincuenta y siete asiáticos en una mesa más bien pequeña. La multitud es tal que no todos pueden sentarse a comer, y en consecuencia, deben permanecer de pie. En otra parte, diez africanos están sentados en una mesa más grande. Sobra un espacio.

Como es lógico, preparamos también de distinta manera las mesas correspondientes a las distintas regiones del mundo. Los asiáticos permanecen de pie o sentados en una mesa sin mantel. En el medio de la mesa hay una amplia fuente llena e agua tibia. Los niños se sirven el agua por sí mismos y la vierten en sus tazas.

Los norteamericanos y europeos, por otro lado, comen en una mesa puesta espléndidamente. Hay un mantel cuadriculado rojo y blanco, flores, velas encendidas, fuentes, cubiertos y vasos. La comida consiste en distintas clases de pan, manteca de cacahuetes, jalea y salchichas. Para beber pueden escoger entre jugo de naranja, leche descremada o normal. Estos niños tienen además sillas muy cómodas.

Llega el momento de que todos los niños tomen asiento en sus respectivos sitios. Al hacerlo la mayoría de ellos deben permanecer de pie. Ahora todos esperan la llegad de la comida ¡carne y arroz!.

La comida entra en escena:

En la puerta de la cocina hemos puesto un letrero que dice “Cocina del mundo”. Se abre la puerta y aparece el encargado del restaurante en uniforme de cocinero. Tras él llegan ordenadamente en fila los camareros y camareras. Todos llevan brazaletes con las distintas marcas de conocidas compañías industriales de alimentos. Estos “anfitriones del mundo” y sus ayudantes comienzan en seguida a traer la comida que se ha de servir a los distintos ciudadanos del mundo. Lógicamente no todos reciben las mismas porciones. No todos tienen suficiente alimento.

No todos tienen suficiente

alimento.

Con grandes ojos nos miran

ávidamente.

Vivimos juntos...

Son seres humanos como

nosotros

y nos miran

Vivimos juntos.

Nosotros ¿los vemos?

Los norteamericanos reciben de una vez tres abundantes porciones con mucha carne.

Señor, ¿va a ser así todos los días? (se interroga uno de los sorprendidos norteamericanos).

Para los asiáticos hay una media porción, en su mayor parte de arroz, y sólo un trocito de carne.

Para los europeos dos porciones, para los africanos media porción y para los sudamericanos tres cuartos de porción.

Los niños comen. Muchos de ellos están notablemente impresionados con la situación. Y mientras los niños están comiendo, los “anfitriones del mundo” y sus ayudantes recorren el comedor preguntando a los niños:

Es sabroso?

¿Querrías un poco de jugo?

Se vuelven a abrir las puertas de la cocina del mundo. Los anfitriones del mundo traen nuevas bandejas.

¡Ha llegado el momento de los postres!, dice el director con voz estentórea.

Hoy el restaurante del mundo ofrece...... ¡helados!. Todos los niños aplauden....

Sin embargo, el director prosigue sí, helados, pero no ha bastante para todos. Propongo que sólo coman helados los norteamericanos y europeos.

Acto seguido, los anfitriones del mundo comienzan a servir el helado. Los norteamericanos reciben dos cucharadas cada uno y los europeos una. ¡Habría que haber estado ahí para presenciar lo que sucedió en el restaurante del mundo!. Muchos niños protestaban en voz alta.

Algunos lloraban....

Un primer paso......

Por supuesto, se trata sólo de un primer paso en un proceso educativo. Ahora hay que dar la oportunidad a los niños de expresar lo que experimentaron y sintieron al respecto.

Las actividades posibles pueden consistir en realizar dibujos o pinturas, recortar ilustraciones y sus textos de periódicos y revistas y pegarlos para formar un periódico mural, cerciorándose de que se dispone de materiales apropiados provenientes de la asociación nacional para las Naciones Unidas.

El periódico mural podría titularse Nosotros y ellos. Quizás algunos niños descubrirían ahora la existencia de gente rica y pobre en las distintas regiones del mundo.

Otras actividades pueden consistir en cantar canciones y leer poemas sobre la vida cotidianas de los pueblos, y leer más acerca de la vida de los niños de otros países. Los rostros de los billetes de rifa fueron dibujados a partir de fotografías de diferentes libros infantiles.

Sería interesante procurarse esos libros en la biblioteca para que los niños mismos lean más acerca de la vida cotidiana y la realidad de otros niños.

¿Por qué es así? ¿Qué sería de María, Carlos, Tom, Hassina y los demás niños del Mundo? ¿Y por qué viven como viven mientras que países como Suecia, La Republica Federal de Alemania, el Reino Unido Y los Estados Unidos viven en la abundancia? ¿Y qué podemos hacer -tu y yo- para cambiar estas condiciones injustas?

Estas preguntas constituyen una base para un próximo paso en nuestro proceso educativo.

Esta experiencia está tomada del libro: SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS -Recursos didácticos- recopilado por Emilio Arranz Beltrán (emilioab@terra.es)


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